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Las cuidadoras de colonias felinas ahorran al ayuntamiento de Valencia más de 423 mil euros cada año
Las cuidadoras de colonias felinas ahorran al ayuntamiento de Valencia más de 423 mil euros cada año

Las cuidadoras de colonias felinas ahorran al ayuntamiento de Valencia más de 423 mil euros cada año

Las cuidadoras de colonias felinas ahorran al ayuntamiento de Valencia más de 423 mil euros cada año

Las cuidadoras de las colonias son las que, de manera altruista, realizan la práctica totalidad del gasto que requiere la gestión de las colonias, ahorrando así ese dinero a la administración. Además, en los últimos dos años se ha reducido el número de esterilizaciones realizadas al amparo del Plan de Esterilización Felina, lo que puede conllevar un aumento importante de la población de las colonias y su consiguiente descontrol.

Marlena Cuenca – 27 DICIEMBRE 2020

Gato de una colonia bebiendo agua
Gato de una colonia bebiendo agua. Foto: Marlena Cuenca

Gestionar una colonia de forma ética conlleva una gran responsabilidad y un esfuerzo que, de forma voluntaria y totalmente altruista, llevan a cabo cientos de mujeres y algunos hombres en la ciudad de Valencia. Se organizan entre ellas para que todos y cada uno de los días, ya sea festivo, fin de semana, llueva o truene, los gatos de la colonia tengan su pienso, su agua cambiada y la zona esté limpia. Además, se ocupan de observar si requieren de atención médica, de desparasitarlos y también, en muchas ocasiones, de darles cariño. También les construyen refugios con materiales reciclados, maderas, cartones o plásticos para que puedan sobrellevar mejor los días de lluvia y frío o refugiarse del calor abrasador del verano. Catherine, una cuidadora de 36 años nos cuenta que desde la mediación del ayuntamiento se les aconseja que realicen sus tareas al entrar la noche, en horas de menor afluencia, para no tener problemas con los vecinos. Y aunque podamos encontrar que es una labor muy bella, y seguro que gratificante para ellas, también hay momentos muy duros emocionalmente. “En las inundaciones del año pasado, cuando bajé a ver cómo estaban los gatos, encontramos cinco cadáveres de cachorro. Es muy duro” nos cuenta Catherine. “Al principio, cuando encontraba un gato muerto, estaba tres días sin bajar, no podía, pero con el tiempo te endureces, porque ya no puedes hacer nada por ese gato, pero los demás te siguen necesitando”. Tal como nos dicen desde la Asociación de Colonias Felinas de Valencia y pedanías “Si a todo el trabajo que conlleva, le añadimos que algún vecindario no quiere ni ver gatos en sus calles, y más de un psicópata que los envenena (poniendo en riesgo otros animales, niños y medio ambiente), no es fácil llevar a cabo esta labor.”

Gatos en refugios preparados en su colonia
Gatos en refugios preparados en su colonia. Foto: Marlena Cuenca

Son las cuidadoras casi invisibles que dedican gran parte de su vida y, no olvidemos, también de sus recursos y su dinero, a esos felinos, esos gatos ferales que, como nos comenta la experta en derecho animal Raquel López Teruel “la única diferencia que tienen con los gatos domésticos es su sociabilidad. No son gatos salvajes, son gatos fruto de un abandono, un extravío o descendientes de éstos y por tanto objeto de protección del código penal.” Y su gestión, según las diferentes leyes y declaraciones al respecto, es responsabilidad de los ayuntamientos. La labor que realizan las gestoras de colonias felinas de Valencia es encomiable, y así lo puso en valor hace unas semanas la concejala de Bienestar Animal Gloria Tello en una entrevista para la Cadena Ser, reconociendo a esas personas voluntarias que “con sus ingresos se encargan de comprar alimentos, incluso a veces medicinas” y añadiendo que para que se sintieran respaldadas hace unos años les entregaron un carné “que las reconoce como colaboradoras del Plan Colonial Felino.”

Carné de voluntario de Colonia Felina de Valencia. Foto cedida por Catherine

COSTE DE LAS COLONIAS

Además del carné de cuidadoras, desde 2018 el ayuntamiento de Valencia realiza una campaña por la que reparte pienso a las cuidadoras que lo poseen para ayudarles en la alimentación de las colonias que gestionan. Son unas 450 las personas con carné y unas 500 – pese a que varias de las cuidadoras con las que hemos hablado insisten en que existen algunas más – las colonias que tienen censadas en el Ayuntamiento.  Este último año esta campaña cuenta con un presupuesto de 14.000 euros, que desde el consistorio anuncian a los medios consistirá en el reparto de 9,1 toneladas de pienso, a razón de 20 kilos por cuidadora. Y esto que a priori podría parecer algo muy beneficioso resulta totalmente insuficiente si tenemos en cuenta qué suponen esos 20 kilos de pienso que, según Catherine, en su colonia de la que forman parte unos 60 gatos, le duran “una semana como mucho” aunque también nos dice que “de momento todavía sigo esperando que me llamen para el reparto”.

Si tenemos en cuenta la cantidad de pienso diaria que debe ingerir un gato de la calle como media para estar sano, que serían unos 80 gramos, en una de las colonias felinas de Valencia – que según la concejala Gloria Tello tienen como media unos 20 gatos – durante un año, la aportación en pienso que realiza el ayuntamiento es apenas el 3% del pienso que deben comer.

Infografía: Elaboración propia

Y ese 97% restante lo pagan las cuidadoras de su propio bolsillo que, si un kilo de pienso de los más baratos suele rondar el euro y medio, estaríamos hablando de unos 846 euros por colonia. Esto si hablamos de colonias de 20 gatos donde haya un control poblacional. No obstante, Catherine nos cuenta que en la colonia que gestiona, en la que baja día sí día no a alimentar, su gasto en pienso suele rondar los 100-150 euros mensuales, a lo que habría que sumar el gasto de sus compañeras. Si contamos con 500 colonias en Valencia a una media de 20 gatos, las cuidadoras están ahorrando alrededor de 423 mil euros al consistorio al año.

El coste de una colonia felina para la cuidadora depende pues del número de gatos que tenga, pero también de su estado físico y necesidades veterinarias. En cuanto a gastos veterinarios, la mayor parte se la lleva la esterilización. “Afortunadamente contamos con clínicas veterinarias colaboradoras que nos pueden hacer un precio bastante asequible” nos dicen desde la Asociación de Colonias Felinas de Valencia. Catherine también nos habla de un veterinario de confianza que, si son gatos de la calle, le cobra las esterilizaciones de machos a 40 euros y las de hembras a 80 euros. “La mitad de lo que suelen costar” nos dice. Otro gasto veterinario importante es el que se pueden encontrar cuando llevan a algunos gatos a esterilizar “que tenga la boca mal, un ojo mal o alguna lesión” o que los encuentren enfermos al bajar a alimentarlos. “Si no están muy graves, aunque llamemos al teléfono que nos proporcionan del ayuntamiento, no vienen” dice Catherine. Así que optan por “subirlo a casa y llevarlo a tu veterinario” asumiendo los costes que conlleva. Pese a esto, nos cuenta que tienen claro que no pueden salvar a todos, pero que “es muy duro”.

Y para costear estos gastos, muchas de estas cuidadoras se asocian, con el fin de intentar conseguir subvenciones y apoyos. Además, gracias a plataformas como ‘Teaming’ logran donaciones principalmente de personas de la zona que valoran su esfuerzo. Catherine en su caso tiene un canal de Twitch (plataforma gamer) desde la que anima a sus seguidores a realizar donaciones mediante otra plataforma llamada ‘Ko-fi’, por la que pagas el precio de uno o varios cafés que van destinados a la compra del pienso de “sus mininos”.

Imagen de la plataforma Ko-fi donde Catherine recauda dinero para pienso.

Catherine nos cuenta que ahora mide todo en paquetes de pienso y cuando, por ejemplo, piensa con su marido en salir a cenar por ahí a veces dice “una cena serían 25 kilos de pienso” y muchas veces termina priorizando a los gatos de su colonia.


ESTERILIZACIÓN

Existe un Plan de Esterilización Felina por parte del Ayuntamiento, pero “no se llega a todas las necesidades que hay, se necesitarán más equipos, quirófanos y personal veterinario y especialmente alguien que lo coordine” nos dicen desde la Asociación de Colonias de Valencia y pedanías. Esterilizar una colonia entera lleva su tiempo entre capturar, operar, recuperar y volver a dejarlos en su colonia de origen. Mientras se hace en una, no se está haciendo en otra y, como nos comentan “el tiempo siempre va en nuestra contra”. Y añaden que “como siempre, faltan recursos.”

El ayuntamiento de Valencia esterilizó a 224 gatas en el año 2017, sin embargo, pese a que hemos solicitado los datos de las esterilizaciones llevadas a cabo durante 2019 y 2020 no nos han dado estos datos. Nos dicen que durante estos años “en la práctica se ha actuado por motivos de urgencia, como son los traslados de colonias por desaparición del espacio físico, etc.” Por tanto, deducimos que en el caso de las esterilizaciones no ha existido un plan, un calendario programado, sino que se ha actuado según necesidad. La gran diferencia entre 2017 y los dos últimos años también radica en el número de veterinarios que se han ocupado de las esterilizaciones. Hemos pasado de que en 2017 se realizasen convenios con 28 clínicas veterinarias de la ciudad de Valencia para poder realizar esterilizaciones de las diferentes colonias a que en 2019 y 2020, las esterilizaciones han sido llevadas a cabo únicamente por los veterinarios del ayuntamiento, que, según los datos de la plantilla, los veterinarios dedicados a Bienestar Animal son solamente dos.

Según nos cuenta Catherine, en su colonia “se ha duplicado el número de gatos en los últimos tres años” pues “el CER lleva parado mucho tiempo”. Nos comenta que solo en casos extremos insisten y les permiten llevar a las gatas, muchas veces ya preñadas, para poder realizarles un aborto. “No se pudieron hacer todas las esterilizaciones que tocaba y ahora nos encontramos con una cantidad de camadas que NO debían estar” nos dicen también desde la Asociación de Colonias Felinas de Valencia y pedanías.

La preocupación es mayor además pues, debido también al cambio de climatología, pasando a temperaturas más suaves y sin tanta diferencia en los días de invierno y verano, se está alargando la época de celo en las gatas. “Nosotros en el trabajo estamos viendo celos ya en noviembre o así, cuando antes era impensable” nos comenta Carlos Pérez, experto veterinario. Si a esto le sumamos que no exista un control en las colonias y no se esterilice a las gatas, Carlos Pérez comenta que “con una media de dos partos, tres incluso, al año, una gata no controlada puede tener fácilmente de 10 a 16 gatos por año, que es una barbaridad. Si hay una gestación sucede como las muñecas rusas, de una salen varias”

Hemos hecho el cálculo de cómo sería el impacto poblacional en dos años sobre una colonia de unos 20 gatos de media, donde la mitad de la colonia fueran hembras, y donde no se aplica un plan de esterilización. El resultado es el gráfico que vemos a continuación, al que sin duda le faltaría aplicar algunas variables como la poca esperanza de vida que tienen los gatos de la calle, la poca supervivencia de los gatitos que nacen en épocas de más frío, atropellos, etc. Sin embargo, podemos apreciar que, aunque esas variables redujesen un poco el número total, si no existe un control, la población de gatos se puede multiplicar de forma muy rápida, generando mayores problemas para su gestión.

Pero la esterilización no solo es importante en los gatos que viven en la calle, como ya hemos visto, sino que es tanto o más importante que se realice en los gatos que conviven con nosotros en nuestras casas. Según nos comenta el veterinario Carlos Pérez, no sólo está el control poblacional, sino que la esterilización ayuda a prevenir posibles tumores en las gatas y a reducirles el estrés del celo. Pero, sobre todo, la esterilización de los gatos reduce mucho que se escapen y que, por tanto, puedan llegar a hembras que viven en la calle y generar nuevas gestaciones. Además, también de la reducción del riesgo de peleas con otros gatos o incluso atropellos.


ABANDONO

Como nos dicen en el tuit que comparten desde la cuenta de la Asociación de Colonias Felinas de Valencia “Las colonias felinas no surgen de la nada ni caen del cielo. Muchos gatos provienen de “regalos” de Navidad.”

El abandono es una de las principales causas por las que se forman colonias en las ciudades. Desde la asociación nos dicen que estas colonias “se originan por la irresponsabilidad de un dueño de gato o gata caseros, que lo dejan salir de casa y está sin esterilizar. En la práctica totalidad de los casos, es la hembra casera preñada la que se abandona, busca refugio donde puede, pare una camada y ya se ha montado el lío.”

Según los datos del estudio de Affinity 2020 “Él nunca lo haría” existe una estacionalidad en la recogida de gatos por las protectoras, siendo los meses entre abril y octubre donde aumenta el número de recogidas, siendo el motivo principal de abandono, con un 21%, las camadas no deseadas.

Gatos en uno de los refugios de su colonia
Gatos en uno de los refugios de su colonia. Foto: Marlena Cuenca

Estos gatos que son abandonados suelen terminan en alguna colonia. “Desde la pandemia han aparecido 9 gatos en la colonia” nos dice Catherine. Y desde la Asociación afirman que, pese a que puedan terminar en una colonia, “la calle siempre pasa factura. Por eso es un crimen abandonar un gato casero a la calle: será una muerte lenta.”

Un dato importante que nos da Affinity en su estudio es que el 96% de los gatos que recogen las protectoras no es portador de microchip identificativo.  Catherine nos dice que ella tiene un lector de microchip que utiliza cuando aparece un gato nuevo en la colonia, pero que siempre que lo pasa a los gatos nunca llevan.

El mismo estudio muestra que solo un 51% de la población de gatos total lleva microchip. Sin embargo, este dato es muy difícil de contrastar, pues debido a la no obligatoriedad de colocar microchip e identificar a los gatos no existe un censo poblacional real de los gatos domésticos que existen.


FUTURO INMEDIATO

Las diferentes personas consultadas coinciden no solo en la necesidad e importancia de la esterilización obligatoria sino también de que los gatos estén identificados, pues solo así se pueden controlar y tomar medidas, al igual que ya sucede con los perros. Esta esterilización e identificación es además primordial que se realice en las colonias para su control.

En cuanto a la esterilización, solo existe una ley en España que recoja la obligatoriedad de esterilizar a los gatos, y es la deLa Rioja: Ley 6/2018 de Protección Animal de La Rioja que entró en vigor el 30 de noviembre de 2018, regulando en su artículo 11 la esterilización con carácter obligatorio para animales de compañía por primera vez en España. Raquel López Teruel, experta en derecho animal comenta en un artículo que quien “tenga dudas o piense que la obligatoriedad de esterilización es una barbaridad o un abuso, que se pasee por cualquier protectora de animales o que hable con voluntarios de protectoras, que se pasee también por perreras municipales o empresas no éticas donde se sacrifican miles de animales a diario en España y se podrán quedar perplejos al ver la entrada de camadas de gatos y de perros a diario”.

Como reflexión final, creo que es importante recalcar una frase que nos dicen desde la Asociación de Colonias Felinas y es que “para la gestión ética de colonias felinas se necesitan 3 patas: administración (ayuntamientos), alimentadores de las colonias o responsables y vecinos. Si falla alguno, es mucho más difícil todo.”

El 16 de octubre 2020 se aprobó el Anteproyecto de Ley de la Generalitat Valenciana sobre protección bienestar y tenencia de animales de compañía, que entrará en vigor suponemos el año próximo. Es una ley que, tras el reclamo de las asociaciones animalistas, reconoce el carácter sintiente de los animales y regula la gestión de las colonias felinas, otorgando toda responsabilidad sobre ellas a los ayuntamientos. Se postula como una de las más avanzadas a nivel estatal, proclamando el sacrificio cero, ya por ley y no por buena voluntad de los gobernantes, y teniendo entre sus objetivos principales la erradicación del abandono y el maltrato animal. Ojalá sea así.


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