No esperaba que al darse la vuelta, en esa cafetería del centro de Madrid, vería entrar por la puerta el rostro más bello que recuerda. Todo el cuerpo se le sumió en un escalofrío, algo así como si un relámpago le atravesara . ¿Amor a primera vista? Bueno, quizá eso sea demasiado…Podríamos llamarlo: atracción a primera vista. Lo que está claro es, que nada más mirarla, supo que marcaría su vida. Vio en sus ojos que no solo era mera atracción física si no que, por el contrario, dentro de esa dulce figura, se escondía todo un mundo que acabaría por atraparla. Ese fue el principio de su fin.